Mantenimiento y Cuidado

Cuidar bien tabla, botas y fijaciones no solo alarga su vida: también mantiene sensaciones, seguridad y consistencia en nieve.

Objetivo
Que el material dure más, responda mejor y no te dé sorpresas evitables en mitad de temporada.
Frecuencia útil
Pequeñas revisiones frecuentes suelen funcionar mejor que arreglarlo todo cuando ya está muy castigado.
Idea clave
Secar, revisar y guardar bien el equipo es casi tan importante como encerarlo o afilar cantos de vez en cuando.
Base y encerado

La base necesita cera para deslizar mejor y para no resecarse. Una base seca pierde velocidad y envejece peor.

  • Encerar con cierta regularidad mejora deslizamiento y protección.
  • Después de días muy abrasivos o nieve seca, la base suele pedir mantenimiento antes.
  • Una base sin cuidado aguanta, pero rinde peor y se reseca antes.
Cantos y revisión general

No hace falta obsesionarse, pero revisar cantos, tornillería y pequeños daños evita problemas mayores.

  • Seca bien los cantos tras cada jornada para prevenir óxido.
  • Si notas rebabas o golpes, conviene repasarlos antes de que vayan a más.
  • Revisa tornillos y fijaciones si notas ruidos, holguras o cambios raros al riding.
Guardado fuera de temporada

La forma de guardar el equipo influye mucho en cómo lo encontrarás meses después.

  • Guárdalo limpio y completamente seco.
  • Evita trasteros húmedos o sitios con calor extremo.
  • Una capa de cera de almacenamiento en la base ayuda bastante si va a pasar tiempo parado.
Rutina simple recomendada

Después de cada día: secar base, cantos, botas y fijaciones.

Cada cierto uso: revisar tornillos, straps, suela de botas y estado general de cantos y base.

Al final de temporada: limpieza, secado completo y guardado en lugar estable.

Errores comunes
  • Guardar la tabla mojada o con cantos húmedos.
  • Esperar demasiado para reparar golpes profundos en la base.
  • Olvidar revisar tornillería y straps durante la temporada.
  • Dejar el material cerca de fuentes fuertes de calor o humedad.